- Identificación previa, comunicación clara y proporcionalidad.
- Registro y cacheo solo con causa justificada o flagrante delito.
- Uso de fuerza gradual y reportes tras incidencias graves.
- Lectura de derechos y motivo de detención.
- Traslado diligente y custodia de evidencias.
- Prioridad a la escena segura. Aviso a policía si procede.
- Estabilización, traslado y parte médico.
- Licencias visibles. Precios y horarios coherentes.
- Prohibido blanqueo a través de cajas registradoras.
- Límites de velocidad y alcoholemia según tablas internas.
- Retirada de licencia por acumulación o conducción temeraria.